Archivo mensual: marzo 2013

La piedra angular

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Abordar la temática que hoy, 8 de marzo, es interés de organizaciones sociales, individuos e individuas organizados anónimamente, secretarias estatales, defensores y defensoras de los derechos humanos, agendas noticiosas, y otro tanto de espacios e identidades; necesita de una primera caracterización respecto al motivo esencial que fundamenta y da vida al fenómeno en cuestión.

            Desde Mil Monos entendemos que hoy, día internacional de la mujer según lo dictaminado por la ONU (¿?), no es la ocasión propicia para regalar flores, actos públicos o sencillas tarjetas, cual si fuese navidad, que recuerdan tus derechos como espécimen humano. Si bien estos motivos pueden tener la más “noble” intención consideramos que desvirtúan el espíritu de lucha, resistencia y cambio que emana de la cada vez más y más cohesionada humanidad.

            Entre el ramo de flores, la caja de bombones, el saludo extra, la voz aburridamente monótona del que conduce el acto público frente a la plaza central, entre ese torbellino se esfuma la verdadera razón de ser; el corazón y los latidos que emanan de nuestras hermanas y compañeras en el todo el mundo, energías palpables y para nada ordinarias, se confunden con el bullicio espectacular. Con la necesidad de hacer lo que todos hacen hoy. Cual actores que esperaban su momento hemos salido todos a regalar felices “día de la mujer” en cuanto el reloj indicó que hoy era 8 de marzo.

            Quiénes sean habitúes del blog saben que tendemos a marcar posturas críticas cuando todos, o casi todos, están de “festejos”, y hoy no es la excepción.

            Puede sonar trillado pero empecemos con la siguiente afirmación: día de la mujer, como día que se levanten castillos de cordialidad y respeto con todas ellas, con todas ustedes, deberían, por regla general, ser todos los días.

            Ahora bien, tras la primera y fugaz impresión subyace una compleja red de relaciones, entre mujeres y hombres, que enarbola un aire radicalmente transformador. Un ejemplo de los muchos elementos que componen una sociedad machista es el patriarcado, o en su defecto el matriarcado; que se trata de una forma de organización implícita en nuestras bases sociales. Ciertas instituciones, como el matrimonio, le dan sustento y permiten su infinita, o casi infinita reproducción.

 El espíritu, o movimiento enérgico, que subyace a la ecuación simplista de “Día de la Mujer” o “Movimiento Feminista”, se trata de una nueva percepción del mundo. Una percepción que levanta en su andar estructuras relacionales que distan mucho de la uniformación, de la homogeneidad, del verticalismo como sustentos, como ejes; percepción que construye, precisamente, desde la diversidad, la sinceridad, y la naturaleza humana. Puedo sentirlo, y creo que ustedes también, y los defensores del patriarcado, y los proxenetas, y los violentos también.

            Es este orquestado andamiaje re-evolucionario el que, aunque suene triste, creo que quieren acallar, esconder, simplificar a “un día” del calendario comercial. Se confunde, y el día que se debiese meditar en todos los espacios sociales sobre la violencia fundada a partir de la diferencia (¿lingüística?) de género, nos dedicamos a venerar cual si fuese un dios la imagen de la mujer más próxima.

            A mi parecer este fenómeno permite vislumbrar lo desarticulado que nos encontramos como sociedad. Claro vestigio castrense y neoliberalista.

            Hace ya tiempo que necesitamos la aplicación efectiva de la Ley 26.485, y la declaración de Emergencia Nacional respecto de la violencia hacia la mujer. Y el gobierno nacional, y el gobierno provincial burocratizan y traban la necesidad social; y continúan practicando su ortodoxia espectacular. Nos imponen un 20 de febrero, y no son capaces de aplicar políticas coherentes a la realidad común.

            Podría explayarme detenidamente en cada concepto clave: compañerismo, hermandad, respeto, patriarcado, violencia, lucha, resistencia, cambio, percepción, diversidad, sinceridad, naturaleza humana, re-evolución; podría explayarme pero perderían la cualidad de artículo estas humildes líneas; sin embargo propongo a la monada adueñarse y reflexionar sobre los mismos, siento que es esa la manera de asumirlos como lo que son: valores (sí, lamentablemente el patriarcado y la violencia son valores según intuyo). Así de esta manera espero, como simio que soy, poder acercar esa herramienta necesaria para permeabilizar nuestra percepción y decodificación del mundo a la entidad de lucha, resistencia y cambio que día a día nos exige una postura y obviamente, una decisión.

            Para concluir, el que se elija un día como EL DÍA es una clara estrategia que busca disimular lo indisimulable: los restantes 364 días son también de ellas, sin dudas. Y algo jodido se traen entre sus delicadas manos, pues “en este país y en cualquier otro no pasa nada  hasta que las mujeres deciden que pase”. 

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