Archivo mensual: diciembre 2012

LA GOTA GORDA DE LOS CONSUMIDOS POR EL CONSUMO, FELICES FIESTAS

En términos materiales a todos nos rueda una gota de sudor por la frente en estos días; y no una gotita angosta, sino de esas que ruedan por la piel abriéndose paso con un cuerpo brillante que parece estar por explotar, el calor no hace distinciones culturales, sociales, ni políticas, la temperatura medio ambiental es igual para todos aunque los ambientes puedan manipularse con microclimas. Haciendo esta introducción me siento un seguidor de Solari, fundamentalista del aire acondicionado, explicando cómo medio ambiente y ambientes se diferencian entre tantas otras cosas porque la humanidad ha sabido crear micro-climas. En fin, aunque algunos sólo caminen unos metros de un aire acondicionado o un ventilador a otro, basta para que sientan el rigor del calor que no distingue.

Sin embargo sigo creyendo en la fuerza de la metáfora sobre que no todos los que “trabajan” (intercambian por medio de dinero un determinado bien o servicio) traspiran la nunca bien ponderada gota gorda. Pero si hay algo en lo que la mayoría de los que “trabajan” están inmiscuidos por estas épocas es en la vorágine consumista del fin de año gregoriano, que los tiene a muchos corriendo detrás de un par de rituales que se distancian por una semana exacta. Por eso la metáfora de la gota gorda tiene un valor muy latinoamericanista, nuestras fiestas de fin de año no tienen abrigos, muñecos de nieve, ni veredas blancas como nos muestran TNT, FOX o Cinecanal; de este lado del mundo hay frentes sudadas por la humedad de veranos cada vez más alterados por el calentamiento global y el abuso humano sobre la naturaleza.

papa noel borracho La gota gorda de las fiestas es espesa porque la máquina del consumo está funcionando en su ciclo más alto, el que compromete a la mayor cantidad de humanos. Pero es noble ver con cuanta docilidad estos humanos a-culturados pero culturalizados en una forma hegemónica de cultura, caminan dominados sobre una cinta, chochándose unos con otros. Cual caballos esos humanos siguen una ruta siendo dominados, la diferencia es que para los caballos se usan riendas, para los humanos realidades ilusorias que dan identidad, como la navidad en sí misma. En este lado del mundo, las consecuencias de una cultura occidental globalizada son la gota gorda, pero además la sangre al suelo. Son tiempos de sobre explotación, y de una sobre-explotación a pura voluntad de los explotados.

Para graficar lo que digo voy a recordar a un compañero de laburo de mi viejo, el “perro” Barros. El tipo era un obrero de una empresa de comunicaciones local, devenida en internacional (gracias a la concentración de capitales y el sistema mundo que les permite a la oligarquía mundial concentrar monopolios en la periferia del capitalismo del “pleno empleo” que ostentan las potencias internacionales). Un trabajador de lo más común entre los que sudan la gota gorda, que es soporte de su familia por medio de su ingreso salarial; en esa vorágine que genera que todos se suban a la cinta del consumo en estas épocas, hace algunos años “el perro” tuvo un accidente laboral, padeciendo la fuerza de gravedad desde unos 8 metros donde trabajaba en un poste.

Podemos discutir si, ART (Aseguradora de Riesgos del Trabajo) mediante, lo que finalmente recibió como reconocimiento monetario, era un buen “negocio” según los parámetros de la contratación laboral. Pero lo que está fuera de discusión es que lo que “el perro” perdió ese día no tiene precio; pero tampoco tiene precio lo que perdió su familia, que además de estar semanas en un pasillo de consultorio médico aguardando la reanimación del hombre, nunca más compartirá con el mismo padre, hermano, amigo, ni esposo de antes de la caída. “El perro” tiene secuelas psico-motrices por un quehacer que materialmente iba a ser para otro, pero que dentro de este sistema tuvo un accidente en horas de trabajo: mala suerte o imprudencia suya por no usar todos los elementos de seguridad que le aconsejaba el patrón. Así de cosificados por la estructura del consumo como culto.

No tengo dudas que mi gota gorda sudará a mares en una navidad expuesta al sol de un lugar que todavía no se cual es; el año nuevo no escatimará en litros que igualen al sudor de mi navidad, seguramente por estar en condiciones parecidas. Probablemente no tenga un árbol decorado, pero voy a procurarme estar cerquita de un bosque, los espero en el bananero para el banquete…

ZIPPO

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PROXENETAS: HOY TODOS SOMOS MARITA

La indignación de hoy tiene cauces masivos, por eso no van a enterarse nada, vamos a recaer en la absolución de los 13 acusados por la desaparición y trata ejercida sobre Marita Verón. El fallo unánime de la corte tucumana habla de que continúa la prostitución contra Marita. Claro, contra Marita como ese símbolo de la problemática, Marita como leí hoy en un artículo de la web: “Todas somos Marita”.

Susana Trimarco, madre de Marita

Susana Trimarco, madre de Marita

Este fallo no hace más que afirmar las relaciones de co-dependencia entre los estamentos de la estructura estatal y el comercio anti-humano (las drogas, las armas, los órganos, los cuerpos, etc.), que son la prostitución de quienes están despojados de poder para ejercer presiones institucionales, como el caso de Susana Trimarco, madre de Marita. Aclárese que digo prostitución como una forma de violencia, de abuso humano, de ultraje.

Por eso, de los caballeros de la espada en el feudo, a las damas y caballeros de la industria en el liberalismo, hasta estos potentados de institucionalidad en nuestro neo-liberalismo; impunes por el peso de sus investiduras institucionales los tipos TRANSAN. Gendarmería, la policía, el estado gubernamental, los alfiles que legislan, el honorablísimo poder judicial y las oligarquías que todo lo pueden obviar si se TRATA de negocios perciben la inmunidad institucional que les da el sistema dominante de legitimaciones sociales. Así es como los pudientes de la institución nos prostituyen a los desposeídos de legitimación que esperamos sus decisiones; sin embargo su tiranía no es tan amplia porque nos dejan tener Facebook para poder indignarnos vía web. Y aclaro que lamento largamente que eso sea un recuerdo personal.

Pero además de indignarnos vía web, podemos recuperar formas de presionar para que esa decisión de carácter tan trascendental y coyuntural sea revocada y revisada cuidadosamente. Para mi pena, para este sistema de legitimación social mediante instituciones, la fuerza está en la aberración que nos causa el hecho, la impunidad y la inmunidad de la cofradía de lo institucional; esa aberración es un punto en común donde muchos convergemos, con lo cual, vale la pena pensar que si nos juntamos haya esperanza de que se altere esta burla,  profanación y prostitución de nuestra conformación colectiva como Estado, (que institucional que me sonó eso). Por eso promulgo la adhesión, la sumatoria y la adherencia para hacer causa común y darle salida a este abuso al imaginario colectivo. Marchas, movilizaciones, manifestaciones, etc.

Por otra parte aliento iniciativas que calen en lo hondo del pensamiento cultural, acciones de base que vayan desestructurando artesanalmente este sistema de legitimaciones y de pensamientos. Ejecutar intervenciones en el espectro social que vayan agrietando la visión impuesta, dejando entrever sus contradicciones, y abriendo la posibilidad a que las construcciones colectivas nazcan de un genuino trabajo colectivo (entiéndase que colectivo no significa masivo), y no de una delegación de procesos (el que contrata al contratado, el que vota al votado, el socio al dirigente, etc.). De esta forma sonaría más probable y factible que valga la pena pensar en que no habrá trata si no hay clientes, porque el cambio sería políticamente cultural no politizada-mente institucional. Es decir, la transformación emergería de un proceso participativo no delegativo.

ZIPPO

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FESTEJAMOS LA DEMOCRACIA QUE NOS DEBEMOS…

Discúlpenme si soy impertinente o inoportuno, si sueno como el Grinch que busca amargar la navidad, o si mi actitud resulta de poca valía para los de la carroza dirigente, pero no puedo esquivar el bulto de marcar postura crítica ante lo que no parece tener disidencias, nuestra democracia.

Abordarla por la fácil, la de los actos oficialistas de ayer, no me parece que tenga mucha rimbombancia profunda para una crítica que agriete el sentido común, ya que es de Perogrullo que son un mal gasto semejantes puestas en escena para hacer ostento del poder político que se ha afianzado a lo largo de las últimas gestiones ejecutivas, además de ser una ocasión para opacar la derrota pública que significó el fracaso, al menos temporal, del esperado 7D en el que se esperaba la aplicación de la ley de medios contra los monopolios y corporaciones que concentran el cuarto poder. Por ello más allá de esas lecturas simplistas, supongo que el problema de fondo excede a los actos de celebración de la democracia y los derechos humanos, sino que se encuadra en una forma de vida democrática que tiene más de debe que de haber.

democracia Hace 29 años luego de que el plan Condor (la implementación de dictaduras en una Latinoamérica revolucionada por una opresión intolerante) consiguiera su cometido en nuestro territorio: acentuar las bases de dependencia económica a un capitalismo internacional, y exterminar tangible e intangiblemente a todas las expresiones de ideología que contraríen ese sistema, volvía la “voluntad popular”, que claro ya estaba manipulada por la desaparición de 30.000 voluntades, con lo cual había menos margen de “error” sobre las decisiones que vaya a tener el pueblo. Se habían erradicado los ideales de emancipación y de modelos alternativos, y las oligarquías nacionales socias de los poderes internacionales podrían tomar el monopolio del poder político. Fenómeno que persiste hasta nuestros días, en los cuales ser político no es una mera función social, sino que además es pertenecer a una clase con sus propios rasgos.

Poder político y poder económico entraban en una dialéctica matrimonial que caracterizará la silueta neo-liberal que adopta el capitalismo luego de la amortización del keynesianismo, hacia los años 70. La clase política dirigente, compuesta casi por completo por la oligarquía tomaría entonces distintas tendencias, algunas más nacionalistas y otras más internacionalistas, de complacencia con las potencias dominantes. Pero en fin, al garantizarse que el poder político estaría institucionalizado y manejado por las oligarquías, el éxito fue establecer una ideología sobre un modo de vida, el capitalista. Con lo cual, vale la pena endiosar menos a Raúl Alfonsín como el “padre de la democracia”, ya que nuestra democracia no fue un éxito de la lucha sino un devenir del neo-liberalismo que había asentado sus bases a través del proceso de re-organización de la patria, llevado adelante por los militares y los civiles oligarcas.

Digo esto porque si nuestra democracia hubiese sido una conquista de la lucha militante o social (para no herir susceptibilidades con las menudeses semánticas), no tendríamos un modelo de economía dependiente que se aceptó con la gestión Alfonsín, se radicalizó con la gestión Menem, y se equilibró con la era K, pero que nunca se trató de autonomizar, al contrario se consideraron logros las relaciones mercantiles internacionales, el hecho de “pertenecer” al mundo globalizado. Claro, esa pertenencia siempre signada por pertenecer a la periferia de las potencias, por eso somos, y en tanto y en cuanto continuemos perteneciendo seguiremos siendo, uno de los lugares donde más se notan las contradicciones de la injusticia capitalista y donde se explota al medio ambiente como si no fuésemos civilización gracias a él. Somos parte de un capitalismo mundial que es voraz y extractor.

Además de requerir una democracia autónoma debemos pretender una forma de vida más democrática, porque dadas las cosas la democracia equilibra los poderes entre los poderosos (por aquel matrimonio dialectico entre poder político y poder económico que marcaba antes), pero poco hace por ser la voluntad, dignidad y educación del pueblo, más bien es la domesticación del pueblo para crear esta farsa actual, este teatro antidisturbios (anti-revoluciones y acciones emancipadoras). Democracia no es un dato estadístico que da facultad representativa a la clase dirigente, democracia es una forma de vida entre seres humanos que se reconocen iguales y que comulgan con la idea de que la dignidad es un bien común y no una propiedad que se adquiere con sacrificios individuales.

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