Archivo mensual: mayo 2012

TIEMPOS DIFÍCILES LOS NUESTROS

Transitamos tiempos difíciles, es cierto. Lo digo sin ironías, son tiempos en los que el uno y el otro puede ser lo anterior de lo siguiente sin haber sido antes lo posterior de un pasado, y si encima tenemos en cuenta que esos tiempos pueden ser igual y mayor complejamente entendidos en el mundo de los sueños y en el mundo de la abstracción astral, los estados vivenciales son difíciles, pero en el buen sentido. Son difíciles porque requieren tiempo y sacrificio poder potenciarlos para descifrar la aventura de vivir, son tiempos difíciles porque son infinitos, nos demandan muchas vidas para aprenderlos. O capaz que no, no lo sé.

Sin embargo creo que vale la pena aprovechar al menos en lo próximo esa experiencia que significa vivir, que sea algo más que una definición biológica de ejercicio de funciones vitales, según creo podemos definir la vida como un ejercicio permanente de la búsqueda de la felicidad, sé que es una definición hedonista y optimista, pero a si lo reflexionamos bien, a priori, es una consigna que bien puede ampararnos a todos los seres humanos por igual.

La Caldera, Salta, Argentina. Inmenso, como cualquier rincón del mundo

La Caldera, Salta, Argentina. Inmenso, como cualquier rincón del mundo

Ahora bien, si primero el huevo o la gallina o si el fin justifica los medios o no, son cosas que se discutirán siempre, lo importante es permanecer en la búsqueda de una constante re-estructuración de la humanidad como un TODOS y su necesidad de permanencia y supervivencia universal; por eso es oportuno buscar puntos en común, pero la forma de alcanzarlos también tiene que tener cáliz común. Si me preguntan a mí, considero que una de las primeras bases que es necesario atacar es el pensamiento individualista que se impulsa desde la mayoría de las instituciones de la organización social, desde medios de comunicación, hasta entes educativos, fuentes de producción y reproducción cultural, desde doctrinas religiosas masivas hasta la organización económica de creerse buen tipo o buena mina sólo por querer tener un patrimonio aceptable. (¿)

Es de vital importancia entonces desmitificar los discursos que producen todas esas instituciones que funcionan como fuerzas de poder del sistema hegemónico, dominante. De esa forma además de todos estar de acuerdo con buscar nuestra felicidad, podemos estar todos de acuerdo en que se la puede buscar apoyados en la colectivización de nuestras existencias, y no en la atomización de nuestro convivir planetario. Es algo así como proponer que a partir de re-pensar lo impuesto por las instituciones de poder, tanto económico, como ideológico, como religioso y político, del sistema dominante, que se fundamenta en la necesidad de promover la individuación de los seres humanos, podamos ir ampliándonos hacia un pensamiento de más solidaridad racial que permita pensarnos desde el TODOS, por el TODOS y para TODOS.

Pareciéndome el de Cristina Kircher uno de los gobiernos representativos de la organización Estado-Nación Latinoamericana más populares (y eso es mucho decir), estoy convencido que le falta agregarle muchas proposiciones al “TODOS”, que tanto explota en su discurso. Así pueden irse desmitificando cada uno de los discursos de las fuerzas de poder del sistema hegemónico, para dar paso a un pensamiento más unificador de la dimensión humana, que saltee con astucia las trampas de la post-modernidad, del brillo y las luces de lo moderno, que gambetee  la tendencia a pasar desapercibidos para empezar a ser protagonistas de una historia que no necesita nombres ni identidades, necesita espíritus de lucha.

Aclaro que digo esto como una reflexión y como una expresión de deseo; es un vicio con el que LUCHO todos los días, pero creo que es la LUCHA que debiera unirnos, la de esquivarle al individualismo plástico que nos propone esta organización del sistema mundial. Cada uno tendrá sus rituales para salirse de la masificación del consumo al que somos sometidos, pero ruego que los tengan para que el ejercicio de cuestionarse la “realidad” tal cual nos la transmiten sea la PASCUA hacia el “hombre (mujer) nuevo” que promulgaba nuestro Che Guevara, que piense la revolución como una reivindicación de la justicia y su mayor intención cimentada en el amor al otro.

Mantengamos esta lucha contra esos individuos plásticos en los que nos quieren transformar, son tiempos difíciles porque todo esta intoxicado de aquello que nos conduce a sentirnos más eso que seres humanos con sentido de la percepción minucioso, pero no perdamos la insistencia, con calma algo se está gestando. La necesidad de amarnos es inminente.

“Búsquenme donde se detiene el VIENTO, 

donde haya paz o no exista el TIEMPO,

donde el sol seca las lágrimas de las nubes en las mañanas..”

ZIPPO

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COMUNIDADES DE PUEBLOS ORIGINARIOS: MUNDOS EN EL MUNDO

“Y puede suceder que, en efecto, nada exista para nadie después de mí y que el mundo entero, una vez que se haya abolido mi conciencia, se desvanezca como un fantasma, puesto que no es más que el objeto de mi conciencia, y que se aniquile, puesto que todo el mundo y todos los hombres acaso no sean más que yo mismo”, Fiódor Dostoyevski.

“La Historia Universal es la de un solo hombre”, Jorge Luis Borges.

El mundo objetivo, el mundo real, el mundo NATURAL

El mundo objetivo, el mundo real, el mundo NATURAL

Desde Borges a Dostoyevski entre tantos otros, reconocemos la existencia de mundos. Mundos que conviven en el mundo natural, objetivo; mundos que a veces se oponen, que otras veces se complementan, pero en fin mundos en el mundo. Las cosmovisiones con que se interpreta el mundo objetivo son los mundos culturales.

Así es que en el norte provincial habitan una serie de mundos que los occidentales (el occidentalismo es la cosmovisión hegemónica) no conocemos, o en el mejor de los casos la consideramos como un solo mundo retrasado, el de las comunidades de pueblos originarios. Sin embargo eso es ignorante y acotado, cada etnia tiene su propia cosmovisión que prefiero destacar como diferente y no como retrasada o involucionada.

Esos mundos diferentes están compuestos de la misma materia prima que está hecho el nuestro, de seres humanos. No obstante la tiranía occidental no reconoce ese síntoma de igualdad y se esmera en condenarlos al olvido social y a condiciones de vida indignas, penosas e impuestas en nombre del orden común del régimen de Estado-Nación argentino.

Arribados al norte salteño

Arribados al norte salteño

Estuve, acompañado por mi compañero, por más de un mes teniendo acercamientos a comunidades situadas en Tartagal, a orillas de la ruta que va camino a Tonono. El Mistol, Lapacho I, Lapacho II, El Cebilar y Kilómetro 6, son de las más reconocidas de la zona, que como podrá deducir usted, atento lector, es de complicado acceso. Esto último debido al deplorable estado del camino, sumado a la ausencia de cartelería que contribuya a la orientación.

Obligados a cambiar la lógica productiva de sus mundos por el síndrome “Rey Midas” del neoliberalismo devorador, los originarios fueron empujados a tener que insertarse como sujetos actuantes en el sistema capitalista, sistema hegemónico-dominante. Lo hicieron de diversas maneras, algunos como pasivos obreros, otros como insignificantes artesanos (lo de insignificantes tiene que ver con su recaudación monetaria, no con el valor simbólico de sus producciones), y algunos más como receptores de las dádivas gubernamentales que se suceden a menudo desde que los originarios son potenciales electores.

De las escuelas que hay dentro de las comunidades son muy pocas las que se encuentran en funcionamiento, situación que se repite con los centros de salud y con los supuestos merenderos populares. Espacios físicos en desuso y condiciones básicas de una vida digna ausentes para esos seres humanos que viven en otros mundos. Si alguno de ellos se enferma, si quiere estudiar, o si resulta que necesita hacer algún trámite legal (impuesto por el orden burocrático del Estado-Nación), debe trasladarse por sus propios medios hasta la ciudad.

Lastimosamente tengo que afirmar entonces que ni “salud para todos”, ni “educación para todos”, y no por ser pesimista pero tampoco “futbol para todos” porque no todos tienen televisor. La gente de Lapacho II puede dar fe de lo que digo. Tampoco puedo decir que hay “periodismo para todos” como pretende el renegado Jorge Lanata, ya que estos mundos son opacados por la invisibilidad que proponen los grandes medios de comunicación.

Pero la penosa realidad no termina allí, además hay otras deudas con la igualdad social que sufren los descendientes aborígenes. El tendido eléctrico corre por cuenta de la voluntad y financiamiento de cada agrupación comunitaria; ni hablar del protagonismo como sujeto tácito del agua corriente y del gas natural. Contar sobre los casos de desnutrición infantil que existen en las comunidades más adentradas al monte salteño puede correr el riesgo de ser interpretado como sensacionalismo, asique sólo lo voy a nombrar. Tenga en cuenta lector que aún no he mencionado el eterno reclamo por las tierras, que no se agota en el arrebato territorial, sino que también significa que el hábitat natural que esos mundos requieren sea alterado y modificado, lo cual los presiona a insertarse en la lógica capitalista de producción y disposición de las relaciones humanas.

Para sellar este aluvión de información del tipo de la que pocos medios suelen tratar, voy a relacionarla con otra información que es de público y visible conocimiento. Estos seres humanos, estos mundos, viven en Tartagal, ciudad hidro-carburífera del norte salteño; ese sector es beneficiado este año con millones de pesos según lo que estipula el cuestionado Fondo de Reparación Histórica estipulado por el Gobierno provincial. Faltan acciones, y sobran políticos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VALE ACLARAR QUE NO PODEMOS AÚN PUBLICAR FOTOGRAFÍAS DEL INTERIOR DE LAS COMUNIDADES, PORQUE EN NUESTRO AFÁN DE ESTABLECER LAZOS HUMANOS A LARGO PLAZO QUE PERMITAN UN VERDADERO TRABAJO COMUNITARIO CON LAS COMUNIDADES, HEMOS OPTADO POR NO CONCURRIR CON ARTEFACTOS TECNOLÓGICOS QUE INHIBAN LOS PRIMEROS ACERCAMIENTOS.

 

ZIPPO


BANDERITAS Y GLOBOS

Luca George Prodan,  Luca para los amigos, nació en Italia más precisamente en la ciudad de roma un 17 de mayo de 1953.

Como dicen popularmente en estos pagos, podríamos decir que Luca fue un niño de cuna de oro. Recibió la mejor educación en el viejo continente, mayormente en distintos colegios a donde ingresaba como pupilo y luego se fugaba.

Luca se radico un tiempo en Londres,  al mismo tiempo empezó a formar sus primeras bandas. El talento musical empezaba a dar indicios de lo que se vendría.

Un Artista, seria la palabra cuasi perfecta para definir tamaña esencia creadora que portaba Luca, un artista de verdad.

Viviendo en Londres y siendo participe de grandes revoluciones a nivel musical, Luca se hace adicto a la heroína  lo que lo llevó a estar internado por un periodo en estado grave y con pocas perspectivas de sobrevivir.

En 1981 escapando de la heroína Luca llega a la Argentina se dirige a Córdoba en procura de su amigo Timmy McKern. Allí conoce a Germán Daffunchio con quien decide armar lo que más tarde se conocería como SUMO

Punk, rock, reggae y ska hacían e hicieron de SUMO una banda distinta, algo que para la época no se esperaba, algo nuevo, algo extraño.  Una de las grandes bandas en la historia del rock argentino.

“¿Qué es el rock? ¡Es el kcor al revés!”

Luca cambio la heroína por la ginebra. Solía sentarse a tomar una ginebra en un bar que quedaba camino a su casa. Si hablamos de su casa debemos decir que estaba vacía, solo un colchón en el piso en una fría habitación, es todo lo que Prodan tenía, no quería mas, no necesitaba más: una remera un par de zapatos, unos jeans de su novia, y sus lentes, “para el sol y para  la gente que me da asco” como dice en “Mañana en el Abasto”.

“Las letras son siempre producto de zapadas, de improvisaciones. Lo que importa es el ritmo. Cuando al final escucho a la letra que quedó armada digo: `La puta madre, sin darme cuenta conté toda una historia”. La única excepción es La Rubia Tarada, que la pensé. Es la historia de las rubias y los negros que se las quieren coger y no pueden. La venganza es esa, decirles taradas, porque hay mas fantasías sexuales que sexualidad, por que se hacen la película, se masturban con esa rubia, se la violan en la cabeza, pero saben que nunca, nunca, la van a coger. Esa agresión está reflejada en el tema.”

La ginebra lo tenía a mal traer, la vida de Luca se veía muy convulsionada, y el cuerpo le empezaba a pasar factura. Así el martes 22 de diciembre de 1987 lo encontraron muerto en la habitación de la casa ubicada en el barrio porteño de San Telmo. Había sufrido un paro cardíaco debido a una grave hemorragia interna causada por una cirrosis hepática.

Su carisma, su música, su conocimiento y su voz, son algunas de las pequeñas cosas que Luca le prestó al mundo. Ninguna le ha sido devuelta todavía. No creo que lo sean.

Luca Prodan, ni un rockstar ni un reventado, un mono más.

 


NO TE ENTREGUES, NO

Me destapé los pies, la cobija quedó a mitad de mis rodillas asique las extremidades inferiores se desnudaron al frío de la madrugada otoñal. Un día aquí y otro allá, mañana no sé dónde estaré pero si no cambio de frazada voy a sufrir como mínimo un resfrío, sin contar la crecida del insomnio, que últimamente me arrebata el sueño. Permanezco en estado de vigilia, de ensoñamiento, navegando en profundos vacíos mentales que se entremezclan con profundas reflexiones racionales. Aclaro que lo de profundas es por lo concentrado que me mantienen, a juzgar por lo que vayan a generar para otros serán profundas según cada caso.

Pero lo cierto es que me detengo mucho en pocas cosas, de allí la profundidad que describo; podrá observarse que el insomnio no ha hecho menos que estragos en mi salud social; les juro no quiero ser un misántropo, ni mucho menos un ermitaño, pero los vaivenes emocionales conjugados con mis cavilaciones incesantes terminan por contraerme hacia mí mismo a veces.

Si de Generales se trata. . . .

Si de Generales se trata. . . .

A riesgo de sonar rebuscado y puntilloso, les confieso que desde el último artículo que escribí he estado pensando mucho en eso de las “escuelitas” (el título de ese artículo fue “Escuelita de Videla y Massera: presente mi general”); ello así por los comentarios que un lector hizo a continuación de repasarlo; él decía que más que escuelita de Videla y Massera, los abusos de autoridad, la prepotencia institucional y el “patoterismo” de las fuerzas de seguridad, pertenecen a la escuela peronista.

Sobre a qué escuela le podemos atribuir esas prácticas nocivas para el bienestar común que ejercen las fuerzas del estado, no creo que valga mucho la pena discutir porque en definitiva hay un rasgo común, ambas ideologías vienen de la mano de “generales”, o lo que se hace en nombre de esos generales (hay tanta diversidad de peronismos como árboles en la selva misionera). Lo realmente llamativo del comentario del lector fue su postura al respecto de cómo reaccionar ante esas prácticas, “son una boludes” decía. Voy a graficar con un dicho popular lo que su comentario me provoca: “mal de muchos consuelo de tontos”.

“Uno ya no se indigna con estas cosas”, oraba otro recorte de lo expuesto por el muchacho; me entristece y me alarma que se quiera reproducir en el imaginario colectivo que es perder el tiempo indignarse ante las injusticias, ante los abusos, ante los avasallamientos. No quiero ser grosero, pues me caracterizo por ser muy refinado (tomo café cortado en bares de la zona céntrica, leo diarios en formato sábana, y gusto de que otros lustren mis zapatos), pero la verdad es que considero que con ese pensamiento es con el cual los avasallamientos se solucionan por medio del clientelismo o del soborno. Ese pensamiento conformista e individualista de no abordar las injusticias ajenas por más mínimas que sean, como propias, es la doctrina que lleva a confundir el diálogo con la transa.

Al contrario de eso, mi posición es alentar a pegar el grito ante cada situación en que veamos al sometimiento y la subyugación como protagonistas. Mucho más aún si está acompañada de la violencia. Ello así, sin importar de qué doctrina se sirva quien sea el verdugo, ya que los abusos de poder y represiones del Estado existen desde la constitución de los Estados-nación como entidades de vigilancia y organización que amalgama a hombres de un territorio inmenso.

Pero hay un punto en el que estoy absolutamente de acuerdo con lo dicho por el lector en cuestión, y es aquello de que es algo sumamente común, rutinario. Para darle aval a eso, voy a recurrir nuevamente a lo vivencial que testimonia lo experimentado por quien os comparte este escrito. Durante el fin de semana estuve en la ciudad capital del jardín de la república, San Miguel de Tucumán. Allí atravesé otros dos hechos en los que certifiqué la repugnancia que me urge al ver el funcionamiento de las fuerzas de seguridad del estado, de todas formas esta vez los lectores tendrán que confiar en mis palabras porque la fotógrafa se tomó un fin de semana de descanso en la tierra del nunca jamás, entre Namekusei y Melmac.

Resulta que emprendimos viaje para escoltar la ilusión de un amigo simio fanático de la banda millonaria que pretendía llegar a ver el encuentro del pasado sábado entre Atlético Tucumán y River. En las inmediaciones del estadio el barrio norte se encontraba conmocionado y congestionado por la llegada de uno de los grandes del fútbol argentino. La llovizna y el frio pasaban a un segundo plano, el despliegue policial custodiabas las distintas arterias de transito por las que se podía llegar a la cancha. Por no tener entradas, fuimos con otro simio amigo, esquivando las vayas policiales y logramos llegar a la esquina por la que ingresaba el público visitante. Observábamos pacíficamente como la policía con sus escudos apelotonaba a la gente para que formen una fila de a uno, cuando un grupo de civiles llego hasta el lugar y nos dijo literalmente: “váyanse si no tienen entrada o los voy a llevar a conocer la quinta”, lo cual completó con una serie de empujones.

Hasta aquí, la prepotencia común, que no por habitual tiene que pasársenos desapercibida. Un poco cargados de bronca por recibir la amenaza, y por el entredicho corto en el que entramos con los patoteros policías, seguimos viaje alejándonos del lugar, a sabiendas que la indignación podía llevarnos a hacer algo indeseado si continuábamos allí. Como para ratificar el funcionamiento de las fuerzas de seguridad, y darnos la certificación de que a nuestra indignación le sobran motivos para ser tal, un policía nos ofreció una entrada en re-venta. La negligencia es tan grande, que el policía se encontraba con uniforme puesto inclusive.

Lo denuncio y además agrego que no tenía placa de identificación, por lo cual no pude leer su nombre. Lo mismo sucedió con los primeros patoteros que describía, ellos estaban vestidos de civiles con intercomunicadores y palos en las manos. Desde mi lugar esta es la forma más rápida que tengo de pegar el grito ante el abuso, y les aviso a todos aquellos que crean que no tienen manera de hacerse oír, que pueden enviar sus denuncias y compartirlas en este espacio de comunicación alternativa y popular.

Necesitamos más empuje para no resignarnos a que el sistema todo nos adormezca, nos consuma, nos arrebate nuestra capacidad de indignación ante lo injusto, lo desequilibrado, lo mal encausado. Construyamos alternativa desde la participación para que la diversidad sea el ingrediente fundamental del bienestar común; el orden debe ser una naturaleza cultural no una imposición del Estado.

 

ZIPPO


05/05/2012 -VOCES QUE RECLAMAN DERECHOS

Fotos y vídeos: Daniela Arjona y Vladimir Gana

Edición: De mil monos


ESCUELITA DE VIDELA Y MASSERA: “PRESENTE MI GENERAL”

Me acabo de enterar que Francia tiene un nuevo Presidente, de origen político socialista, primer mandatario de izquierda de los galos después de 17 años. Son datos decorosos y que seguramente tiene un valor heurístico (datos relevantes para realizar análisis) para toda la miseria de intelectuales que limitan la política a un mero juego de representatividades, en lo que a mi concierne la política es acción de vida social, colectiva y ciudadana. Por eso mismo me importa una mierda quien haya ganado las elecciones en la cuna de los “derechos del hombre”, que al fin al cabo nunca tuvieron voluntad de ser cumplidos. Ni igualdad, ni fraternidad, ni justicia.

Me corro entonces de esa información para darle importancia a lo experimental, lo vivenciado por uno mismo, aquello que da autoridad testimonial sobre la “realidad”. Lo poco o lo mucho, según como se quiera creerlo, que puede uno hacer interviniendo en la dinámica social desde un medio con lógica masiva, como nuestro DE MIL MONOS. Mi testimonio de ocasión pretende denunciar, repudiar y cuestionar seriamente al abuso de poder que ejercen los uniformados, o los abalados por una máquina institucional viciosa, represiva y de utilización clandestina.

Estoy agotado de tener que convivir con esta actitud invasiva, vigilante, de verdugos, que tienen las fuerzas de seguridad del Estado. Policía, infantería, gendarmería, y algunos etcéteras para demás dependencias, no hacen más que mantener la distancia entre el estado y el pueblo. Estado-Nación que si continua amamantando instituciones de producción de violencia, como estas, no hace más que dejar de ser una forma de organización que se aleje de lo popular, que respete la dignidad humana.

Momentos después de que los oficiales cruzasen su móvil, mientras increpaban a los motociclistas

Momentos después de que los oficiales cruzasen su móvil, mientras increpaban a los motociclistas

Crónica del suceso que motiva esta reflexión: en el fulgor de una tarde veraniega infiltrada en el invierno de Orán, reposaba tranquilo mis aposentos en la plaza San Martín contento de haberme encontrado en la ciudad del norte salteño con un simpático amigo de la capital provincial. Mi parsimonia se interrumpe cuando observo a lo lejos que una camioneta del “sistema de emergencias 911” se cruza de una frenada brusca por delante de una motocicleta conducida por dos muchachos de mediana edad. Claro que el instinto curioso no me dejó quedarme quieto y me acerqué a unos pocos metros suponiendo ingenuamente que se trataba de una oportuna emergencia que demandaba la acción inmediata de nuestras fuerzas de seguridad, que son creadas para preservar un supuesto “orden” social. Resulta ser que la emergencia que les confería autoridad para cruzarse bruscamente ante los muchachos e increparlos con una violencia simbólica e impunidad repugnante, era el simple hecho de que cuadras atrás tuvieron un desencuentro de tránsito por una imprudencia en el manejo de los conductores. Si, ya sé, mientras de están entrando kilos y kilos de la misma cocaína que toman y venden los poderosos, el SERVICIO DE EMERGENCIAS 911, esta ocupado en hostigar a dos motociclistas por un desbarajuste de manejos, que son de lo más comunes en la vida urbana actual.

Imagen que retrata la misma situación que la anterior

Imagen que retrata la misma situación que la anterior

No es intención de este escritor desvalorizar el manejo apropiado y respetuoso, que preserve las vidas, por sobre los tiempos y los intereses de cada conductor, pero realmente si ni siquiera había terminado en siniestro me pregunto si esos policías tenían autoridad para tomar semejante postura coercitiva. Acto seguido me respondo la cavilación: claro que no tienen esa autoridad, y claro que por ser conscientes de eso es que cuando me acerqué a tomar las fotografías ellos rapidito y sin chistar se subieron al móvil y dieron marcha. Entonces siquiera puedo justificarlos diciendo que estén “obligados” por directrices de sus jefes a comportarse como verdugos, porque ni respondían una orden y estaban en pleno conocimiento que llevaban adelante un abuso de poder. Pasa en Orán, como pasa en Salta, como pasa en Tartagal, como pasa en Neuquén, como pasa en Mendoza, como pasa en todo el inmenso territorio cultural en el que las fuerzas de seguridad se auto-constituyen como “súper-ciudadanos”, ciudadanos con facultades y atribuciones especiales, que se posicionan por encima de los demás.

Esto último es clave, porque las fuerzas de seguridad no son enseñadas con la importancia que en realidad tienen en la lógica de hegemonía de las clases dominantes, son determinantes para mantener el sistema vigente y establecerlo como forma única de vida, de evolución humana, y de organización del todo colectivo. La educación formal nos enseña que los poderes del Estado se concentran en tres instituciones sociales, el poder judicial, el poder legislativo y el poder ejecutivo. Dos de carácter de “representatividad directa” (el legislativo y el ejecutivo) y el judicial de “representatividad semi-directa” (no votamos a los jueces ni a los empleados que de este poder dependen). Pero nunca nos cuentan en esa educación formal que las fuerzas de seguridad son las instituciones de poder represivo que, como decía más arriba, están para mantener el “orden social”. Claro que ese orden social, es un modelo de orden social que es funcional al sistema dominante.

Todavía es más grave aún, como ya demostramos con lo relatado hasta aquí, porque no sólo que hay una imposición del modelo de orden colectivo, sino que además en la práctica real las fuerzas de seguridad poco hacen por preservar el orden, más estas instituciones son permeadas por la corrupción y el pedante abuso de poder.

En esta imagen puede observarse como la policía huye al observar que es fotografiada, al tiempo que también puede verse que el móvil no cumple con las normas reglamentarias: no tiene patente en la parte de adelante

En esta imagen puede observarse como la policía huye al observar que es fotografiada, al tiempo que también puede verse que el móvil no cumple con las normas reglamentarias: no tiene patente en la parte de adelante

No quiero ser un agitador, pero si seguimos dejando que nos vigilen y nos sometan inescrupulosamente, nada vamos a poder hacer por un cambio certero. Necesitamos estallar, pueblo simio.

Fotografías tomadas por Daiana Russo

ZIPPO


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